
"Nosotros sabemos que ese hombre que te curó es un pecador; él respondió:Yo no sé si es un pecador; lo que sé es que yo era ciego y ahora veo."
Juan 9, 25
Estamos ante un milagro de Jesús, la curación de un ciego de nacimiento y ésto despertaba la curiosidad, la incredulidad y la división entre la comunidad judía de la época.
Esta ceguera, no es solo física, es una ceguera espiritual, y todo el que es "tocado" por Jesús, sale de las tinieblas y vive en la luz. Ver, es tener fe, ver, es tener esperanza en aquél que me ama.
Este pasaje de la ceguera a la luz, es paulatino; ante el interrogatorio, el ciego dice de Jesús:
1) " ese hombre que se llama Jesús"; 2)" es un profeta";3) "antes yo era ciego y ahora veo"; 4) "creo, Señor y se postró ante Él".
En esta cuaresma vamos hacia la luz de la Pascua.
Señor, yo creo en Tí, ayúdame a ver y descubrirte en mi prójimo!