domingo, 17 de abril de 2011

Domingo de Ramos


" Padre mío, si es posible que pase lejos de mí este caliz, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya". Mateo 26, 39


El pueblo aclama con palmas y vítores a Jesús, como a un rey, entrando en Jerusalen. Es el mismo Jesús que poco después muere en la cruz.

El hombre no ha entendido la realeza del Señor.Y Jesús, por amor al hombre hace la voluntad del Padre.

Cuando un gran dolor nos lastima, y le preguntamos a Dios : por qué? El no nos da una respuesta intelectual, nos responde en forma existencial. Asumiendo Él mismo la muerte, y cuando se abraza a la cruz es para vencerla.

Este relato nos muestra el triunfo definitivo de la Gracia y de la Vida, y es el centro de la fe cristiana: cruz y resurrección. Cristo ha vencido a la muerte.

Señor, que en nuestros dolores, nos aferremos a Tí, y nos des tu fortaleza y amor!






domingo, 10 de abril de 2011

5º Domingo de Cuaresma


"Yo soy la Resurrección y la Vida. El que cree en Mí, aunque muera, vivirá, y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. Crees ésto?"

Juan 11, 25


La resurrección de los muertos es un punto central en la fe.

Lázaro, enfermo, es un hombre que espera la resurrección. Pero no es una espera común; es una esperanza en el Señor. No es una prolongación de la vida, sino la transformación de nuestro corazón.

Es confianza." Señor, si hubieras estado aquí", dice con pena la hermana . El cristiano no dice" por lo menos", el cristiano espera "TODO". La justicia, la bondad, la salud, la paz. Porque el Señor es TODO, en él espera y en Él confía.

Pase lo que pase, nuestro horizonte es la esperanza, y ésta se debe a la cruz, muerte y resurrección del Señor.

Señor, tú conoces nuestras enfermedades del cuerpo y del alma. Sana con tu amor, todos nuestros dolores!





domingo, 3 de abril de 2011

4º domingo de cuaresma


"Nosotros sabemos que ese hombre que te curó es un pecador; él respondió:Yo no sé si es un pecador; lo que sé es que yo era ciego y ahora veo."

Juan 9, 25


Estamos ante un milagro de Jesús, la curación de un ciego de nacimiento y ésto despertaba la curiosidad, la incredulidad y la división entre la comunidad judía de la época.

Esta ceguera, no es solo física, es una ceguera espiritual, y todo el que es "tocado" por Jesús, sale de las tinieblas y vive en la luz. Ver, es tener fe, ver, es tener esperanza en aquél que me ama.

Este pasaje de la ceguera a la luz, es paulatino; ante el interrogatorio, el ciego dice de Jesús:

1) " ese hombre que se llama Jesús"; 2)" es un profeta";3) "antes yo era ciego y ahora veo"; 4) "creo, Señor y se postró ante Él".

En esta cuaresma vamos hacia la luz de la Pascua.

Señor, yo creo en Tí, ayúdame a ver y descubrirte en mi prójimo!







domingo, 27 de marzo de 2011

3er Domingo de Cuaresma


"El que beba el agua que yo le daré, nunca más volverá a tener sed."

Juan 4,14



La petición de Jesús a la samaritana: "dame de beber", expresa la pasión de Dios por todo hombre, y quiere suscitar en nuestro corazón, el deseo del don del agua para la vida eterna.


Debemos reconocer nuestra necesidad de Dios, nuestras limitaciones, y solamente lograremos plenitud cuando dejemos a Jesús cavar en el manantial interior de cada uno. La fuente que asegura la vida y fecundidad, está dentro de cada uno de nosotros.


Señor, que nunca me falte tu agua viva!




domingo, 20 de marzo de 2011

2º domingo de cuaresma


" Señor, qué bueno que estemos aquí! Si quieres levantaré aquí tres tiendas, una par Tí, otra para Moisés y otra para Elías"

Mateo 7, 4


Hoy Jesús se nos presenta como verdadero Dios. Invita a los discípulos a subir a la montaña, a caminar, es un maestro itinerante, el que lo sigue, aprende, el que lo ama, triunfa.

Se muestra ante los discípulos lleno de gloria, transfigurado. Y Pedro vislumbra la meta, anhela el descanso y se quiere quedar allí.

Pedro, hay que bajar, hay que trabajar en la siembra, hay que llevar a los demás este esperanza de vida eterna.

Cuántas veces nos quedaríamos con el Señor, escuchándolo, adorándolo, iluminados y no querríamos volver? Pero Él nos envía, nos acompaña para que seamos los testigos de su gloria, allí donde estamos.

Nos muestra la ESPERANZA, " no tengan miedo",así estaré luego de la CRUZ.


Señor:que tu luz ilumine nuestro camino! Acerquémonos a la reconciliación.


domingo, 13 de marzo de 2011

1er Domingo de Cuaresma


"Adorarás al Señor, tu Dios, y a Él solo rendirás culto"

Mateo 4,10


En el Evangelio de hoy, se nos muestra a Jesús como verdadero Hombre, en una segunda parte se nos mostrará como verdadero Dios.

Como todo hombre sufre las tentaciones en los 40 días que pasa en el desierto. Estas tentaciones son externas, hechas por el demonio y quieren desviar la tarea de salvación del Señor. Cristo responde a todas con la fortaleza y amor, propios de Dios, y eleja al tentador.

Además de las tentaciones que nos ofrece el mundo de hoy ,muchas tentaciones son internas, nuestras miserias y egoísmos, nuestra soberbia y pobrezas, nuestra comodidad e indiferencia, que nos alejan del sueño que Dios tiene sobre cada uno de nosotros.

Pidamos que Jesús nos acompañe en nuestras tentaciones, para vencerlas con su fuerza, y podamos llegar a la Pascua con una celebración , que no sea solamente exterior, sino que sea en lo profundo de nuestro corazón.

Que Dios nos enamore y nos haga sus servidores!







domingo, 6 de marzo de 2011

9º domingo durante el año


"No son los que dicen :Señor, Señor los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo".

Mateo 7, 21


La relación del cristiano con el Señor es buena y fácil. Hay algo más hermoso que dialogar con un amigo, Jesús, y confiarle todas las cosas de nuestro corazón?Hablar con Él nos nutre y cuando pedimos, le damos a Dios el lugar de Dios, ya que reconocemos nuestra pequeñez y su infinito amor.

Pero el problema surge en mi relación con el otro. Es aquí donde debo llevar a la práctica la oración, concretar lo que Dios me dice. Que las obras sean expresión de la fe. Una fe viva y verdadera.
Si Jesús es nuestro centro, habremos construído nuestra vida, como aquel que construye su casa sobre roca, ninguna tempestad la destruirá.

¡Que Jesús sea nuestra roca!

Jesús acrecienta nuestra fe!