domingo, 8 de mayo de 2011

3º domingo de Pascua



"Quédate con nosotros, porque ya es tarde y el día se acaba."



Lucas 24, 29






Los que caminaban a Emaús iban tristes, porque había muerto el que ellos esperaban glorioso y triunfante. Jesús se les acerca con la delicadeza de Dios, no se impone, se preocupa por ellos, y los acompaña, recordándoles las enseñanzas de los profetas. Cuando llega la noche y lo invitan a quedarse, Él es reconocido al partir el pan.

Cuando los discípulos lo tenían al lado, no lo veían, cuando lo ven, ya no está. Esta es la fe. Creer en el invisible y seguir sus pasos. Sin certezas. Siguiendo el camino con los ojos del corazón.

Y transmitir esta fé, solamente es posible a través de las obras. Nuestro testimonio, nuestras actitudes, nuestra caridad para con el hermano, nos harán cristianamente creibles.


Señor que estás vivo en cada Eucaristía, aumenta nuestra Fé!



















domingo, 1 de mayo de 2011

2º Domingo de Pascua



" En adelante no sea incrédulo, sino hombre de fe." Tomás respondió:"¡ Señor mío y Dios mío!"


Juan 20, 27




El relato de Tomás , nos refleja como seres limitados a nuestros sentidos.Si no vemos o tocamos, no creemos. Y didácticamente, el Maestro se muestra, y se deja tocar para que crea en Él.

No alcanzaron los signos y los milagros.¡ qué duro es el corazón! Tomás creyó luego de poner su mano en las llagas del Señor. Mi fe existe a pesar de no ver o tocar?

Dios nos ha llamado por nuestro nombre, no lo hemos reconocido, solo la unión con Él a través de la oración, los sacramentos, nos permitirán descubrirlo en el hermano, y transmitir la Buena Nueva.

Y una vez "mirados" por Él, transformado el corazón, podemos dar amor concreto, que se pueda palpar, y decir: "¡Señor mío y Dios mío!"

Señor que tengamos una mirada atenta, una palabra consoladora,una mano que modifique la realidad dura y triste de nuestro hermano.



¡Señor acrecienta mi fe!












domingo, 24 de abril de 2011

Domingo de Pascua



" Se han llevado al Señor y no sabemos dónde lo han puesto"



Juan 20,2






El ser humano necesita percibir lo que ocurre a su alrededor a través de los sentidos, y como Dios lo sabe, le da signos visibles; fue la nube o el trueno, y luego su palabra, hecha carne en JESÚS, para que lo reconozca.



Los signos, nos han permitido vislumbrar lo oculto de Dios que es trino en persona y uno en escencia.



La resurrección y el resucitado no pueden percibirse, pero se pueden ver los signos: el sepulcro vacío, las vendas. Solo la fe nos permite constatar, que la muerte no es lo definitivo. Los discípulos vieron y creyeron.


Para que el hombre crea, Dios lo acaricia y le da libertad. Este espacio entre el resucitado y el hombre es la libertad. Con delicadeza y cariño, Jesús se nos muestra resucitado respetando nuestra libertad, y la fe, va descubriendo ese velo que nos permite verlo totalmente.



¡ÉL ESTÁ VIVO!



Pidamos al Señor, que triunfó sobre la muerte y está vivo, que aumente nuestra fé, porque queremos vivir como Él nuestra Pascua.


¡Feliz Pascua de Resurrección!!





















domingo, 17 de abril de 2011

Domingo de Ramos


" Padre mío, si es posible que pase lejos de mí este caliz, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya". Mateo 26, 39


El pueblo aclama con palmas y vítores a Jesús, como a un rey, entrando en Jerusalen. Es el mismo Jesús que poco después muere en la cruz.

El hombre no ha entendido la realeza del Señor.Y Jesús, por amor al hombre hace la voluntad del Padre.

Cuando un gran dolor nos lastima, y le preguntamos a Dios : por qué? El no nos da una respuesta intelectual, nos responde en forma existencial. Asumiendo Él mismo la muerte, y cuando se abraza a la cruz es para vencerla.

Este relato nos muestra el triunfo definitivo de la Gracia y de la Vida, y es el centro de la fe cristiana: cruz y resurrección. Cristo ha vencido a la muerte.

Señor, que en nuestros dolores, nos aferremos a Tí, y nos des tu fortaleza y amor!






domingo, 10 de abril de 2011

5º Domingo de Cuaresma


"Yo soy la Resurrección y la Vida. El que cree en Mí, aunque muera, vivirá, y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. Crees ésto?"

Juan 11, 25


La resurrección de los muertos es un punto central en la fe.

Lázaro, enfermo, es un hombre que espera la resurrección. Pero no es una espera común; es una esperanza en el Señor. No es una prolongación de la vida, sino la transformación de nuestro corazón.

Es confianza." Señor, si hubieras estado aquí", dice con pena la hermana . El cristiano no dice" por lo menos", el cristiano espera "TODO". La justicia, la bondad, la salud, la paz. Porque el Señor es TODO, en él espera y en Él confía.

Pase lo que pase, nuestro horizonte es la esperanza, y ésta se debe a la cruz, muerte y resurrección del Señor.

Señor, tú conoces nuestras enfermedades del cuerpo y del alma. Sana con tu amor, todos nuestros dolores!





domingo, 3 de abril de 2011

4º domingo de cuaresma


"Nosotros sabemos que ese hombre que te curó es un pecador; él respondió:Yo no sé si es un pecador; lo que sé es que yo era ciego y ahora veo."

Juan 9, 25


Estamos ante un milagro de Jesús, la curación de un ciego de nacimiento y ésto despertaba la curiosidad, la incredulidad y la división entre la comunidad judía de la época.

Esta ceguera, no es solo física, es una ceguera espiritual, y todo el que es "tocado" por Jesús, sale de las tinieblas y vive en la luz. Ver, es tener fe, ver, es tener esperanza en aquél que me ama.

Este pasaje de la ceguera a la luz, es paulatino; ante el interrogatorio, el ciego dice de Jesús:

1) " ese hombre que se llama Jesús"; 2)" es un profeta";3) "antes yo era ciego y ahora veo"; 4) "creo, Señor y se postró ante Él".

En esta cuaresma vamos hacia la luz de la Pascua.

Señor, yo creo en Tí, ayúdame a ver y descubrirte en mi prójimo!







domingo, 27 de marzo de 2011

3er Domingo de Cuaresma


"El que beba el agua que yo le daré, nunca más volverá a tener sed."

Juan 4,14



La petición de Jesús a la samaritana: "dame de beber", expresa la pasión de Dios por todo hombre, y quiere suscitar en nuestro corazón, el deseo del don del agua para la vida eterna.


Debemos reconocer nuestra necesidad de Dios, nuestras limitaciones, y solamente lograremos plenitud cuando dejemos a Jesús cavar en el manantial interior de cada uno. La fuente que asegura la vida y fecundidad, está dentro de cada uno de nosotros.


Señor, que nunca me falte tu agua viva!